Rumbo al VII ENAPOL- Boletín #2

unnamed (1)

Rumbo al VII ENAPOL

En este boletín presentamos los textos de

Susana Amado, Laura Errecarte y Verónica Escudero.

Las tres textos sitúan ejes que se discutirán en Las conversaciones…

Estamos “Rumbo al VII ENAPOL”..Súbanse y lean..

Nuevas jaulas 

“Cada cual encerrado en su jaula, cada cual asomándose a su ventana. Respondiendo al ser nombrado y mostrándose cuando se le llama, es la gran revista de los vivos y de los muertos”.(Michel Foucault)

Las ratoneras o jaulas que la lógica del capitalismo globalizado instala, con sus nuevos nombres y viejos ropajes, reduce el espacio de los cuerpos, uniformiza la superficie del consumo, satura los lugares  e imposibilita lo heterogéneo. Espacio y tiempo pasan a ser objetivos primordiales de las estrategias de dominación. La ausencia del tiempo banaliza todo acontecimiento, propone una nueva experiencia de control que sumerge a los cuerpos en una máquina trituradora de un consumo insaciable, ansioso de novedades que se traduce “en el debes desear, o debes sumergirte en el fluir permanente de la mercancía”. En otras palabras conduce con prisa y  sin pausa a la mercantilización de las formas de existencia. Los cuerpos se convierten en máquinas de mirar, absolutamente entregados al espectáculo que les ofrece la biopolítica liberal.

1

¿Qué política para el psicoanálisis? ¿Como operar en una cultura donde todo se dice, todo se interpreta, todo se muestra? Sabemos las consecuencias de lo ilimitado en la sociedad. A falta de un exterior posible el sujeto se vuelve contra sí mismo.  “Si es el cuerpo únicamente lo que le da consistencia al ser hablante, y ya no el discurso que se había soñado universal, la extracción del objeto a será siempre más apremiante, para paliar los efectos del desencadenamiento de la pulsión de muerte” (E. Laurent)

Estos puntos serán puestos en discusión para la conversación en el Enapol, sobre biopolítica y segregación.

Susana Amado-EOL

Coordinadora del Grupo de investigación: Biopolítica y nuevas segregaciones

.

Luces del Enapol

Si podemos situar un epicentro geográfico del Imperio de las imágenes podría ser el Times Square en el corazón de New York.

No son las  gigantescas pantallas que  allí publicitan los espectáculos las que llaman mi atención. Escucho gritos excitados y supongo que son fanáticos de algún ídolo. Solo se trata del “júbilo” de sujetos enfrentados a una enorme pantalla donde se refleja su propia  imagen. Satisfacción que engancha la anonimia y deriva de los turistas.

Será el  regreso al Imperio de Narciso?

Ya no es el espectáculo quien ocupa la escena sino la amplificación de cuerpos en su reproducción digital.

 ¿Son hoy las pantallas las que sostienen la función omnivoyeur que antaño Lacan le atribuyera al mundo? ¿Cuáles son las consecuencias subjetivas que esta sustitución opera?

Siguiendo el planteo de Gerard Wajcman se operó una mutación donde se supone que todo lo real puede ser visible, sin opacidad. Se intenta eliminar la esquizia entre el ojo y la mirada. Extensión del dominio del ojo y sus prótesis, donde la mirada se enrarece.

 El psicoanálisis juega haciendo entrar ese dominio dentro de su campo, nos invita a conversar…. hoy, a la luz de este VII Enapol

 Maria Laura Errecarte-EOL

Coordinadora del Grupo de investigación: La función omnivoyeur de las pantallas

.

Del reino de la imagen al imperio de las imágenes

2El desplazamiento señalado en el Argumento de la Comisión Científica respecto de  la Imagen -en singular:

única, bella, reina- a las imágenes, connota, además de un rasgo de la época, un cambio en la función que la imagen tenía para el psicoanálisis. Las imágenes múltiples, fragmentadas, omnipresentes, desproporcionadas, han cambiado el régimen: del reino al imperio.

En “La imagen Reina”, Miller señala tres imágenes que tiene el carácter de “reina”: la del cuerpo propio, la del cuerpo del Otro y la del Falo. Justamente imágenes en relación al cuerpo. Es a partir de ciertos operadores de “lo visual” (el espejo, el velo y el “pedestal”) que puede aislarse y conferir a una imagen esa función y sólo a condición que la mirada este allí como objeto a. La mirada como plus de gozar, no la imagen como plus de goce. Así podrían convertirse en “el lugar donde lo imaginario se amarra al goce” y  –aunque  cárcel sutil- permita localizar algo de lo innombrable del goce y lo real.

¿Qué pasa entonces, cuando las imágenes, en plural, “sin mediación” impactan, traumatizan y afectan las subjetividades? Parecería más bien que allí donde hay que soportar el misterio de tener un cuerpo, se apela al click que promete revelarlo todo. Ojo absoluto y mirada deslocalizada: “sustracción de la experiencia de cuerpo de manera brutal”[1]. ¿Qué bricolaje podrá servirnos para operar en este  imperio?

Verónica Escudero-EOL

Integrante del Grupo de investigación: Mujeres frente al espejo; nuevas virilidades

[1] Tarrab, M.: El ojo bulímico. Texto preparatorio para el VII Enapol

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s