Rumbo al VII ENAPOL- Boletín # 9

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Rumbo al VII ENAPOL

Tres nuevos textos para seguir nuestro “rumbo”. Esta vez, Rolando Gianzone, Julio Riveros y Marcos Fina nos acercan nuevos ejes para profundizar acerca de éste “Imperio”…


Los medios digitales como suplencia perversa

1Es una evidencia de nuestra época la expansión virtual a escala planetaria de la pornografía.

Espectáculo de cuerpos entregados al goce copulatorio que internet permite reproducir y poner al alcance de todos.

El sexo masculino es el mayor consumidor de porno como satisfacción de los más diversos apetitos perversos. Demostración de que el deseo masculino es esencialmente perverso.

Los efectos de esta modalidad de goce los verificamos en la clínica.

Un sujeto de mediana edad, consumidor compulsivo de pornografía gay, alimenta en esta práctica su fantasía de someter a un sujeto masculino. Las imágenes le devuelven la masculinidad, le restituyen su pene.

Avanza en su compulsión escópica y se registra en Facebook con una identidad falsa. Ingresa en un grupo homosexual donde se comunican, exhiben fotos de sus cuerpos y relatan sus fantasías y deseos sexuales. La actividad ha comenzado a ocupar todos sus espacios e incrementa en exceso sus fantasías. Siente que se abrió una puerta que quiere vivir, hablar con hombres lo libera de lo que cree haber tenido tanto tiempo reprimido: la sexualidad masculina.

El recurso perverso ha venido a suplir un goce desregulado.

Rolando Gianzone – EOL

Grupo de investigación: Los adolescentes en los medios digitales y sus nuevos lazos.


Notas sobre Biopolítica y neoliberalismo

There are no facts, there is only ideology, S. Zizek

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  1. Solo hay ciencia de lo universal, según Aristóteles. Por tanto, del goce no hay ciencia. Imposible. El goce es particular. Como Miller sostiene en “Extimidad”: “Se odia especialmente la manera particular en que el Otro goza”.

  1. La lógica de la racionalidad neoliberal contemporánea y el discurso capitalista producen un petit a, un excedente. Lo segregado, lo eyectado, lo caído en el fondo, lo excluido.

  1. Si el discurso capitalista y las sociedades de control imponen modos de lazo donde la verdad queda subsumida por emplazamientos biopolíticos diversos tal como Heidegger anticipó en Gelassenheit, Google, neurociencias, armas ultra sofisticadas y arrasadoras, sólo para nombrar algunos gadgets, ¿qué horizonte entonces en un contexto donde el sujeto es el forcluido?
  1. Situar entonces las nuevas segregaciones equivale a pensar en nuevos modos de fundar una comunidad. Se instala un borde, una frontera, una lógica que evoca la del sujeto del inconsciente. La práctica política (emancipadora como aclara Alemán), opera en esa frontera. También el discurso analítico.

Julio Riveros – ICdeBA (Departamentoto de Psicoanálisis y Filosofía)

Grupo de investigación: La Biopolítica y las nuevas segregaciones.


Drogas e imagen / goce y mirada

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Para pensar la relación entre drogas e imagen es indispensable la articulación, por un lado, entre imagen y goce y, por el otro, ubicar la mirada como objeto a.

Lacan ubica que la satisfacción del sujeto al verse reflejado en el espejo tiene que ver con que el yo es reflejo de una imagen virtual. El sujeto se ve reflejado en el espejo como el lugar del otro (a – a’).

En la clase 10 del curso el “Ser y el uno” Miller señala que en un primer momento Lacan pensó el goce a partir del narcisismo y quedó definido a partir del cuerpo en tanto visto.

En el Seminario XI Lacan nos dice que la experiencia analítica ubicó en el narcisismo un orden particularmente satisfactorio para el sujeto, donde el sujeto encuentra el punto de apoyo en su desconocimiento fundamental. Dice, también, que somos seres mirados en el espectáculo de un mundo que se nos aparece como “omnivoyeur”.

La pregunta que surge es ¿cómo establecer la diferencia entre el goce que la imagen conlleva para el sujeto y su relación adictiva que nos acercaría un poco más a la articulación entre droga e imagen? Puede servirnos lo que dice Miller en la introducción al X° Congreso de la AMP cuando establece la diferencia entre el porno y el barroco. El barroco apuntaría a una regulación mediante la visión de los cuerpos, mientras que el porno carece de regulación y es un goce destinado a saciarse mediante el plus de gozar.

Para seguir conversando.

Marcos Fina – TYA

Grupo de investigación: Drogas e  Imagen: los nuevos adictos.


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