Bibliohablante: Bibliografía razonada sobre el parlêtre

BIBLIOHABLANTE,

BIBLIOGRAFÍA RAZONADA SOBRE “EL PARLETRE”.

DESDE LA NEL PARA SU COMUNIDAD DE TRABAJO.

 Trabajo coordinado por Ana Viganó para la Bibliografía del X Congreso de la AMP abril 2016.

Colaboradores: Angélica Celeste Ballón Sánchez, Carlos Chávez Bedregal, Silvana Di Rienzo, Fernando España, José Armando García, David Hafner, Ricardo Hernández, María Auxiliadora Rodríguez,  Jorge Santiago, Carlos Varela Nájera

 Asesores: María Hortensia Cárdenas, Raquel Cors, Juan Fernando Pérez, Piedad Ortega de Spurrier, José Fernando Velásquez

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 Betty, Abadí. Por la travesía del síntoma en el RSI en Entredichos N° 9 y 10 (Recopilación de trabajos de las VIII y XIX  Jornadas de la Clínica Psicoanalítica. El Síntoma en psicoanálisis. El fantasma en la experiencia analítica. Caracas, noviembre de 1992 y 1993) Escuela del Campo Freudiano, Caracas: 1994, p.37

“… para que algo exista es necesario que en alguna parte haya agujero, sin ellos no habría nada que anudara y son estos anudamientos donde se deposita la ex – sistencia, que se metaforiza a partir del goce fálico, fuera del cuerpo y en relación a lo real que ex – siste, es decir, a partir de la toma del cuerpo por el significante… Es cierto que ante la presencia del síntoma como reflejo de  lo real hay algo que no funciona, y es en la medida en que hay  parlêtre, palabras del ser que se representan la presencia de este agujero.”

 “En todo síntoma tenemos entonces en juego no sólo la dimensión del Otro del sentido sino también la del Uno del goce; no sólo la dimensión del significante sino también la dimensión de la letra”  Idem, p. 52

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Alba, Alfaro. (Responsable) Renato Andrade, Patricia Tagle, Gustavo Zapata. Un real y los nudos. Trabajo para la Conversación de la NEL hacia el IX Congreso de la AMP Un real para el siglo XXI.

“De este modo, la interpretación cambia su acento, que ahora está puesto en “lo simbólicamente real” y por ello está más cercana a la poesía; en tanto la poesía, haciendo resonar la materialidad misma del significante, produce un efecto de sentido pero a la vez un efecto de agujero.

Desde esta perspectiva “molestar la defensa” implica, por un lado, que la interpretación opere una separación entre el sentido y el goce; y por otro, que haga resonar de un modo inédito la mordedura de lalengua sobre Un cuerpo. Es ahí donde la interpretación hace eco en el parlêtre, cobrando, tanto como la poesía, su valor de acontecimiento.”

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Almanza, Marcela. Una apuesta por el síntoma. La clínica y lo real. Graciela Brodsky; y otros, Grama ediciones, Bs. As., 2015. Pág. 70

“[…] Lacan ya se preguntaba hace unos cuantos años…´ ¿Qué fue de las histéricas de antaño…? ¿Qué sustituye actualmente a los síntomas histéricos de otro tiempo?

En esta vía se podría decir que lo que en gran parte los sustituye (al igual que a la presentación de las psicosis clásicas o extraordinarias) es la categoría de trastorno –a la cual está identificado mayormente el sujeto contemporáneo- que desde el discurso científico desconoce la dimensión del parlêtre e intenta atrapar ese real sin ley para ordenarlo, prevenirlo, manipularlo y así otorgarle un sentido, una explicación y una terapéutica común a ese Uno-solo que se repite, desconociendo que por ejemplo en esa vecindad entre los casos de psicosis y de histeria, entre complacencia y rechazo, se abrirá para el discurso analítico toda una gama de cuestiones por dilucidar y por poner al trabajo”

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Arango-Álvarez, Isolda. Teen-ages: ¿tiempo lógico y síntoma de la época? Logos 6. 2010. Pp 23-45

“¿Cómo pasar de la clínica estructural organizada por el NdP [Nombre-del-Padre] donde cada estructura podía separarse claramente de la otra y dónde prevalecía el manejo que el sujeto hacía de lo que se le presentaba como imposible, a una clínica que nos invita a pensar los distintos modos de gozar en función de la contingencia, en función de un elemento que venga a anudar los registros imaginario, simbólico y real y que no tienen que ser precisamente la función paterna, y en la que los modos de arreglo de cada parlêtre con lo real en tanto contingencia pueden organizarse en un continuo?”

[…] “En esta clínica ya no se trata del sujeto como efecto del lenguaje, sino más bien del parlêtre y de las condiciones de goce que lo habitan en la medida en que esas condiciones de goce marcarán la vía de aquello que lo anula.”

[…] “En general, nos encontramos en la clínica con un parlêtre que se presenta identificado a un significante amo suelto que le ha sido impuesto bien por un propio entorno familiar o por lo contemporáneo propio de la época, época que impulsa y obliga a consumir inclusive significantes amo sueltos, y las más de las veces bajo esta presentación y ante el encuentro con un analista, no hay asociaciones, no surge nada en la sesión.”

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Arenas, Alicia. Desencuentros…arreglos… y… satisfacciones, en el ser que habla. Bitácora Lacaniana Nº 4, “Sinthome y cuerpo hablante”, Grama ediciones, Buenos Aires, septiembre 2015, p. 211.

“Lacan se da cuenta que el descifraje ocurre a nivel de los semblantes y que ese camino, el del saber, no logra tocar lo real del síntoma. En el Seminario 20 (1972-73) dice: “el inconsciente es testimonio de un saber que en gran parte escapa al ser que habla. Esto permite al ser dar cuenta de hasta dónde llegan los efectos de lalengua por el hecho de que (el lenguaje) presenta toda suerte de afectos, afectos que permanecen enigmáticos. Estos afectos son el resultado de la presencia de la lalengua en tanto que articula cosas que van más allá de lo que el ser que habla soporta de saber enunciado”. El uso por Lacan de este término, afectos, llama mucho la atención, porque solo puede referirse al goce, a la presencia de un tipo de goce que excluye al saber.

Es lo que llama el goce Uno, el puro goce del significante unario, y es claro que aquí el tesoro de los significantes ya no viene del Otro, sino del Uno, de esos equívocos de lalengua, cargados de “afecto” e instalados en lo real del cuerpo.”

Arenas, Alicia. Un lugar éxtimo. Hablar con el cuerpo, las crisis de las normas y la agitación de lo real: volumen del VI ENAPOL, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2014, pág. 72.

“Se trata al fin y al cabo de reinstalar algo de lo imaginario y lo simbólico junto con la noción de que en las cuestiones del ser parlante hay una inconsistencia fundamental.

Del lugar del sujeto supuesto saber, eminentemente simbólico, pasa el analista a un lugar en el que el uso del verbo ha de apuntar fundamentalmente a nuevos arreglos con el goce.”

Arenas, Alicia. Comentario del texto de Thomas Svolos: “Lectura del inconsciente en el mundo contemporáneo”. Logos 7. 2012. Pp. 105-108.

“Tom hace la diferencia entre los conceptos de significado y de letra, dos aspectos del lenguaje: lo legible y lo ilegible. Después de algún tiempo en análisis, si las cosas van bien, lo uno debe llevar a lo otro. El sentido de lo legible irá diluyéndose progresivamente en el análisis para hacer posible llegar al sinsentido, lo ilegible. La letra siendo un significante que no es ya solo parte del discurso, sino parte del cuerpo.”

Arenas, Alicia. ¿Hay un cambio de la posición del analista en la práctica de nuestra época, a partir de los efectos del “nuevo simbólico’?  Bitácora Lacaniana #2: Satisfacciones del cuerpo. 2013. Pp. 155-156.

“Lo cierto es que si en la clínica del sinthome seguimos manteniendo el matema del discurso analítico como referencia, es a partir de que los discursos son vínculos sociales, modos de lazo. Pero para esto Miller nos recuerda que “el vínculo social se desarrolla en el reino de la contingencia” no en el de la necesidad. Se trata de conducir al sujeto -ahora parlêtre- a los S1 que establecieron la contingencia de su existencia.”

Arenas, Alicia. La feminidad ¿sin Edipo?  Lacaniana de Psicoanálisis 14, Grama, Bs. As., 2013, p. 149.

“Tomando la  noción de semblante y el nudo borromeo como referencias, Lacan propone una clínica de lo femenino con la que abre para el psicoanálisis un campo de elaboración teórica y clínica fuera de las clasificaciones y de los tipos que tiene enormes consecuencias para los síntomas que la época presenta. En esa clínica, la temática de la diferencia sexual y del más allá del Edipo apuntan a lo excepcional de cada caso, más allá de la anatomía y de los ideales, pues lo que queda en primer plano es que el ser que habla, hombre o mujer, está estructuralmente inmerso en registros que no son compatibles, que no encajan, y con los que tiene que aprender a vivir.”

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Baloira, Raquel. De los zapatos de Alicia a los zapatos de Van Gogh. Disponible en 26 de octubre de 2015 http://nelsedecaracas.blogspot.com/2015/10/de-los-zapatos-de-alicia-los-zapatos-de.html#more

“Lacan comentará de ese cuadro (“un par zapatos” de Van Gogh) que el abandono presente en los zapatos evidencia la presencia de una ausencia, y ubica ese planteamiento con relación al paso del tiempo. Lo bello como signo del tiempo, como signo también de lo vivo que habita en cada ser hablante y a partir de lo cual se organiza todo su andar”

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Cárdenas, María Hortensia. Seminario de Formación Lacaniana CUERPO, IMAGEN Y LENGUAJE: Sus anudamientos -“¿Qué anudamientos entre cuerpo, imagen y lenguaje posibilita el concepto de imagen reina?” Disponible en: http://www.nel-amp.org/index.php?file=Actividades/Seminario-de-Formacion-Lacaniana/Programacion/Que-anudamientos-entre-cuerpo-imagen-y-lenguaje.html

“Antes de que la mirada entre en juego el cuerpo es el producto de una operación de impacto del decir. Es un esfuerzo en Lacan, de ir más allá de lo especular, un esfuerzo en no pensar más a partir del espejo. Este fue el paso necesario de un más allá del narcisismo, cuando la pulsión deja de depender de la imagen, y la imagen no domina más el goce. Se trata de un narcisismo con el que el parlêtre se enlaza al cuerpo en una relación de creencia. Es un narcisismo distinto al freudiano donde el cuerpo es idolatrado en una relación particular de desconocimiento que le hace dar un rodeo al narcisismo freudiano. El escabel surge aquí y le permite al parlêtre creerse amo de su ser, un amo bello. Hay como una “negación del inconsciente” y es debido a esta creencia que se desconoce el hecho ‒dice Lacan en el Seminario 20‒ se desconoce que “Yo hablo con mi cuerpo, y sin saber. Luego digo siempre más de lo que sé”.”

Cárdenas, María Hortensia. Sinthome y cuerpo hablante. Disponible en: http://nellimablog.com/tag/sinthome-y-cuerpo-hablante/

“El cuerpo goza en silencio y repite siempre, por fuera del sentido, la inscripción de una satisfacción imborrable. La fórmula hablar con el cuerpo permite abordar el encuentro contingente que fija un goce en el cuerpo, a partir del cual el ser hablante no puede más que producir síntomas y padecer la exigencia de los mismos. El acontecimiento de goce en el cuerpo, siempre contingente y traumático deja inscrita una marca primaria que se repite de manera vana y sin remedio produciendo efectos que afectan al amor y al deseo… ¿Lacan sabía de las mujeres? Sí, y mucho. En varias ocasiones se refirió a la literatura para despejar algo del misterio femenino. Pero Lacan supo precisar esa parte enigmática de la mujer que escapa a todo sentido. Ella tiene existencia también a partir de un goce que ella esconde y no puede decir, solo tener la experiencia de él en el cuerpo de un modo que la sobrepasa y la acerca más a lo real. El goce propiamente femenino, que Lacan aísla en el Seminario 20 –y pone como ejemplo la estatua de Bernini con el éxtasis de Santa Teresa, que ilustra la carátula del tercer número la revista titulado “El goce femenino”, es un goce que la hace ausente de sí misma; expresión de un goce que se basta a sí mismo–, es una experiencia que no puede ponerse en palabras y la extravía, goce que la coloca en el borde del agujero.”

Cárdenas, María Hortensia. Formas singulares del lazo. Virtualia 19, Noviembre 2009. Disponible en: http://virtualia.eol.org.ar/019/template.asp?dossier/cardenas.html

“El síntoma es eso que habla y pide ser analizado si se cree que tiene algún sentido. El síntoma habla incluso para los que no saben escuchar. Sin embargo, si se dirige al analista bajo la suposición de saber, el síntoma se completa con el analista, no sólo bajo esa suposición sino además como partenaire de su fantasma. Pero, también, el síntoma no lo dice todo…

Cuando Lacan introduce en “Aún” la fórmula “no hay relación sexual”, se produce un cambio de lógica. De la palabra -en la relación significante entre el sujeto y el Otro- que tiene como efecto el sentido, hay un paso a la letra marcada por el goce del cuerpo. El partenaire-síntoma es un medio de goce del saber inconsciente y, de otro lado, es un modo de goce del cuerpo del Otro.”

Cárdenas, María Hortensia. La histeria hoy. Hablar con el cuerpo, las crisis de las normas y la agitación de lo real: volumen del VI ENAPOL, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2014, pág. 557.

“El goce como tal es impensable sin un cuerpo que goza. Más allá del sujeto significante, el parlêtre es una categoría que incluye el cuerpo que se goza. Lacan pudo pensar el goce positivado, ya no negativizado como el falo, como un goce más allá de la interdicción, no edípico, un goce que se opone a la dialéctica del deseo.”

Cárdenas, Ma. Hortensia. La práctica del analista a partir de “lo que hay.  Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 158.

“El real del psicoanálisis es el de la no relación sexual y es el real de la modalidad del encuentro contingente que inscribe un goce en el cuerpo. De la reducción del goce en el análisis se arriba a un goce opaco al sentido en tanto referido a lo real, resto sintomático que se presenta como invariable, rígido, resistente, inasimilable y, en última instancia, irreductible. […] De tal modo lo que se juega al nivel de lo real es eso que se goza, que Lacan sitúa como acontecimiento de cuerpo. Y en análisis se trata de resolver la cuestión de lo real del goce.”

Cárdenas, María Hortensia. La práctica del analista a partir de “lo que hay.” Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 159.

“El control de la práctica permite avanzar más allá de la interpretación vinculada al deseo, de lo que hay por fuera del inconsciente. […] Hay de lo Uno marca el cuerpo y permanece como escritura de goce que la operación analítica aísla y rodea. Se opera en el análisis con lo real para desanudar el síntoma, lo que posibilita la trasformación de sujeto, como ceñir lo que no cambiará nunca, pero con lo que se puede saber hacer algo diferente y nuevo.”

Cárdenas, María Hortensia. El padre y el cuerpo en la neurosis. “Boletín de las VIII Jornadas de la NEL: Eva-Lilith, Nº 15”, 22 de agosto de 2014.

“La neurosis se presenta más vinculada a una satisfacción directa, a un goce desregulado en el que los cuerpos hablan pero sin articularse al inconsciente, sin mayor afán por descifrar el sentido del síntoma. Los síntomas se presentan anclados más en lo real, a un rasgo que se repite y no dice nada a nadie, solo dan cuenta de un modo de satisfacción. Por eso el abordaje de la neurosis se topa con una barrera cuando se intenta limitarlo por el Edipo y el padre. La lectura edípica no puede dar cuenta de la sexualidad.”

“El cuerpo parece hablar de un goce por fuera del sentido, que excede al falo, más próximo a un efecto de lalengua, sobre el cuerpo. La práctica psicoanalítica estará menos orientada por el sentido […] Se tratará de un forzamiento para hacer sonar otra cosa que el sentido al dejarnos guiar más por la forma de satisfacción del cuerpo como soporte del goce. La intervención analítica apuntaría más a “eso goza”. Pero sin que esto implique que no se pase por las ficciones y el fantasma haciendo un corto circuito. Es un recorrido que se inicia por el sentido para alcanzar lo real. Nos servimos del padre a condición de prescindir de él.”

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Castro, Jaime y otros. Cuerpos toxicómanos. Hablar con el cuerpo, las crisis de las normas y la agitación de lo real: volumen del VI ENAPOL, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2014, pág. 319.

“El encuentro con el analista, bajo transferencia, le puede permitir a un sujeto recorrer ampliamente el árbol de significaciones de su vida, para ir decantando  y aislando aquello que se juega a nivel del sinsentido y que está ligado a las marcas de goce en el cuerpo, que determinan en buena medida el factor pulsional del síntoma y su repetición incesante. Es precisamente por vía de esta dimensión de lalengua que se inscribe en el cuerpo, produciendo un goce para el ser hablante, que puede pensarse cierta dimensión tóxica del goce sintomático”.

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Comisión Científica  de las VIII Jornadas de la NEL. Lo femenino no solo es asunto de mujeres.  Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 234, 236.

“Existe un goce real conocido como “femenino”  que persigue ser colmado más allá de cualquier restricción o prohibición. Goce innombrable que escapa a la regulación y sentido común. Empuje superyoico a un goce mítico y primario. La lógica con la que opera el ser hablante para establecer el lazo social, que es la misma del inconsciente, le hace algo del límite. No del todo, porque una parte permanece inasible.”

[…]

“En la relación perturbada que tiene todo ser hablante con el goce de su cuerpo, y con el goce que sostiene el vínculo de la pareja, la cual tiene como carácter fundamental la “iteración” de un trazo “Uno” que condiciona lo real sinthomático, porque no cesa de no escribirse. A este nivel el goce es el goce femenino que se inscribe bajo una forma de “corporización” diferente a la del ideal, donde lo que “se goza” toma al cuerpo y forma lo que Lacan llamo “el acontecimiento de cuerpo”.”

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Cors Ulloa, Raquel. La tradición cosmética, cuando lo real era garantía del orden simbólico. Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 186

“Cuando los seres hablantes creíamos saber hacer con la sexualidad, creíamos en la elucubración de sentido y los intentos de taponar lo real con elucubraciones fantasmáticas, creamos singulares respuestas al agujero en lo real; pero hay una respuesta universal que se llama ciencia y se empaña en responder desde un supuesto epistémico bajo el argumento de que hay saber en lo real.”

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Dicker, Susana. Boletín UnReal #15 Disponible en:

http://ampblog2006.blogspot.mx/2014/02/unreal-boletin-n-15.html

“Estar desabonado del inconsciente es lo real de todo síntoma. [3] De ahí que Lacan concluya que el síntoma no es para interpretarse sino para reducirse, para hacer de él un uso lógico, una reducción a un hueso, a un resto que es resto fecundo.

He aquí la invención de Lacan, lo que él llama su herejía, pues hace de ese resto –que recupera los restos sintomáticos freudianos– no el índice del fracaso del psicoanálisis, sino lo singular de cada uno. Esto se efectúa en la medida en que el parlêtre logra hacer del traumatismo original que no se cura, una obra, una invención, lo que Lacan llama escabel, sinthome… Eso que el parlêtre usa para poder vivir, a riesgo de que le sea incómodo. “

 Dicker Susana. Entre los tropiezos de la identificación y lo particular… Bitácora Lacaniana Nº 4, “Sinthome y cuerpo hablante”, Grama ediciones, Buenos Aires, septiembre 2015, p. 241.

“Consecuencia que vino de la mano de otros cambios: del Otro y del sujeto del significante al Uno del goce y el parlêtre; de las identificaciones que se juegan en el campo del Otro al cuerpo pensado en base a tres consistencias: R, S e I.

Entonces en el lugar del Otro, donde antes encontrábamos las identificaciones como base de la identidad del sujeto, ahora encontramos como principio de identidad el cuerpo propio, al que Miller le da un nombre: “Un-cuerpo”. Y, en ese pasaje, la necesidad de “un nuevo imaginario”, más allá del narcisismo, más ligado al goce y la pulsión. Un imaginario ya no articulado a la imagen sino a un “cuerpo-nasa de goce”, máquina de atrapar goce a través de los orificios del cuerpo.”

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Febres-Cordero de Espinel, Mónica. La época del parlêtr. Bitácora Lacaniana Nº 4, “Sinthome y cuerpo hablante”, Grama ediciones, Buenos Aires, septiembre 2015, p. 35.

“En la época del parlêtre el significante Uno irrumpe en el cuerpo, introduce un disturbio de goce e incide sobre algo que “está ahí”. Como resultado se produce un saber corporal y en adelante el sujeto se encuentra tomado en un ciclo de repeticiones. Este goce repetitivo, fuera de sentido es el sinthome y guarda relación con el S1 y no con el saber. Por eso el sinthome, como síntoma del parlêtre es de su época y depende de su cuerpo. Vertiente epistémica y clínica que orienta la práctica lacaniana hoy.”

Febres-Cordero de Espinel, Mónica. Comentario a una cita de Jacques-Alain Miller.  Boletín de las VIII Jornadas de la NEL. Lo femenino no sólo es asunto de mujeres. El pivote irreductible de un análisis. Eva-Lilith, Nº 26, 22 de septiembre de 2014

“Sin embargo, más allá de la sinrazón que pareciera ser de la mujer en algunos aspectos, Lacan despeja que el más allá del Edipo no la concierne a ella solamente, sino a todo ser hablante. Miller extiende las consecuencias a los finales de análisis: es lo que queda fuera del Nombre del Padre. Lo encuentra en el acontecimiento de cuerpo como aquello que no entra en la dialéctica del significante y del proceso de rechazo y aceptación del goce, tal como lo implica la castración simbólica. Ahora, se trata de un goce positivado, de un cuerpo que se goza más allá de la prohibición. Ya no se articula a la dialéctica del deseo y es objeto de fijación. Porción de goce que, la feminidad lo muestra, resiste a la aufhebung.”

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Fischer, Ángela. Género y cuerpo: el error común como defensa ante lo real. Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 187-189.

“La relación con el propio goce tanto para el sujeto masculino como para el femenino, plantea siempre una relación perturbada entre el ser hablante y su cuerpo, Lacan pasa este goce sexual a lo escrito, en el sentido que cada uno guarda una relación particular con este goce y es con este con quien se hace de un partenaire; eso es justamente lo que hace barrera a la relación directa entre los sexos.”

[…] “La experiencia del ser hablante tiene que ver con las contingencias en relación a su encuentro con el goce y el Otro sexo más allá de la anatomía. Por el contrario, se aprecia en muchos de los estudios culturales dedicados al género, la problemática sexual tiende a diluirse en discursos que otorgan prioridad a los derechos individuales o a elaboraciones de índole social o cultural.”

“[…] la faz real del sexo es lo que no entra en nuestros cálculos y que el uso de la palabra género en lugar de sexo obedece a un lógica represiva que pretende expulsar la diferencia de los sexos, la misma que nunca se presenta ante el sujeto sin angustia.”

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Gaviria, Luz Elena. El misterio del cuerpo hablante. Bitácora Lacaniana Nº 4, “Sinthome y cuerpo hablante”, Grama ediciones, Buenos Aires, septiembre 2015, p. 31.

“Estos dos parlêtre que se conjuran para reproducirse en un cuerpo de parlêtre, no hablan para la comunicación, la significación, sino que hablan para el goce del cuerpo propio, egoísta, para su desinhibición –parletrean dice Lacan- y para traumatizar otro cuerpo con Un decir que hace eco de goce. “Eso es lo que les transmitió “dándoles vida”, como dicen. Es eso lo que heredan. Y ello explica vuestro malestar en el pellejo, cuando es el caso”, es decir el síntoma definido por J.-A. Miller como síntoma de síntoma.

Se hereda el cuerpo de parlêtre traumatizado, real, el inconsciente que parletrea, que habla. Pero agreguémosle algo: que con ese hablar parletreado del cuerpo se inventa una vida. Es aquí en donde el artista nos enseña: en tanto parlêtre – misterio- él habla con su arte, hace de su sinthome que itera un escabel, se hace bello.”

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Gómez, Amílcar. ¿Cómo se interpreta el sexo y el amor en el siglo XXI? Disponible en:http://nel-medellin.org/como-se-interpreta-el-sexo-y-el-amor-en-el-siglo-xxi/ Diciembre 2012.

 

“Hoy en día, a comienzos del siglo XXI, continúa siéndolo, entendiendo por un lado, lo constitucional, como la imposibilidad de encontrar una fórmula que escriba como realizar la relación sexual entre los seres hablantes (tal como si encontramos, por ejemplo, la ley de la gravedad en la relación entre los astros) y por otro lado con la oportunidad de encontrar una solución azarosa, una formula individual, a partir de los elementos casuales que encontramos en nuestro medio socio-cultural. Lo cual genera una tensión permanente en el interior del ser hablante-hablado. Tensión que ya no es entre él y el Otro simbólico sino entre él y lo Real”

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Gómez Smith, Fernando. ¿Cómo podemos entender esto? Boletín de las VIII Jornadas de la NEL. Lo femenino no sólo es asunto de mujeres. El pivote irreductible de un análisis. Eva-Lilith, Nº 29, 8 de octubre de 2014.

“Pero la vuelta que da Lacan a esta altura de su enseñanza es que es desde el Uno y no desde el Otro. Que ese significante que entra y produce goce no es entendido como proveniente del Otro, es del Uno.

Es un compacto de significante y goce, y de lo cual el ser vivo siente en su cuerpo resonancias, que son de él, no vienen del Otro, el Otro no existe todavía para este hablanteser. En esta concepción del Uno el Otro está elidido, no existe, todo sucede en el Uno, y lo que sucede en el Uno fundamentalmente son resonancias.

La experiencia de satisfacción que trae Freud, especialmente en el Proyecto para neurólogos, es una experiencia del Uno donde coloca al Otro como algo fundamental desde el primer momento, y es verdad sin el Otro el niño no sobrevive, pero el niño no sabe que sobrevive por el Otro, incluso cuando el niño mama, -y eso es una cosa que Lacan insiste, por ejemplo En el Seminario 10-, el pecho no es de la madre sino del niño.”

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González, Gloria. A expensas de lo más vivo. Bitácora Lacaniana Nº 4, “Sinthome y cuerpo hablante”, Grama ediciones, Buenos Aires, septiembre 2015, Pág. 25.

“Ubicamos al objeto a, como la respuesta del sujeto en el momento de su fading, de ese límite en el que no se reconoce ni se ubica. El sujeto que encontramos en el intervalo del discurso del inconsciente, se fascina, se fija a ese objeto para sostenerse, pues éste significa, el punto donde dicho sujeto no pudo nombrarse.

En esto tenemos toda la dimensión fantasmática que está en juego en la vida de un parlêtre y en la experiencia analítica, la vertiente de la verdad que se dice a medias, la verdad que miente y que sería preciso deconstruir en el análisis, precisamente guiados por lo que no miente, el goce.”

González, Gloria. ¿Posesión demoníaca en el siglo XXI? Bitácora Lacaniana #2: Satisfacciones del cuerpo. 2013. Pp. 175-176.

“La consecuencia es que pasamos del acento puesto en el sentido, a la primacía del sin sentido. (…) En este punto se produce un giro desde el padre, su amor, y la identificación ligada a él, al goce, que se instala en el ser hablante por la acción de lalengua sobre el cuerpo. (…) Si el síntoma conversivo implicaba un rechazo del cuerpo constituido en relación al padre, esta nueva concepción hace del síntoma acontecimiento, invención contingente del parlêtre en la insondable soledad y silencio de un encuentro traumático; allí donde habíamos emplazado al padre, encontramos la escritura, la marca y su repetición.”

[…] “El síntoma conversivo de la histeria es paradigmático de una satisfacción que se expresa en el cuerpo. El cuerpo histérico es por tanto un cuerpo que habla y que goza. […] Lacan afirma en el seminario 24  que la histérica esta sostenida por una armadura, distinta de su inconsciente y que es su amor por su padre. Ahora bien , si la histérica requiere una armadura es porque ella debe defenderse de algo – si con Freud teníamos términos como conflicto y defensa, Lacan introduce esta armadura, fuertes batallas las que debe librar un ser hablante por el hecho de nacer en un mundo de lenguaje- la armadura protege lo que ella cubre, ¿qué?”

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Greñas, Lorena. La violencia en la pareja como un nudo gordiano. “Hablar con el cuerpo, las crisis de las normas y la agitación de lo real: volumen del VI ENAPOL, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2014, pág. 283.

“Por otro lado, en la enseñanza de Lacan, la figura de la madre como Otro primordial ha quedado vinculada a la dimensión del estrago. J.-A. Miller señala que en la medida que la enseñanza de Lacan basculó de priorizar el significante y la significación hacia el goce, toma relevancia el ser y aparece la noción de parlêtre que lleva incluido el goce del cuerpo. Dice además que en la medida en que el Otro se transforma también en Otro sexuado, el acceso a éste se torna problemático”.

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Hamann, Marita. Estrago. Boletín Eva-Lilith # 3, 25 de julio de 2014.

“Una relación es estragante cuando no se admite la imposibilidad de la solución fálica para domeñar un goce real. Y cuando, visto de otro modo, ninguna letra consigue indicar esa existencia. En otras palabras, el estrago se produce tanto desde la lógica fálica masculina que se revuelve en la impotencia como desde la lógica femenina, cuando todo sentido o valor es arrasado para hacerse subsistir en un nada de nada.

En última instancia, se trata de separar lo que proviene de la madre de los efectos de la lalangue sobre el cuerpo, que se atribuyen a la madre en la medida en que ha sido ella quien transmitió la lengua: El fin del análisis le dará entonces la oportunidad de saber hacer con la soledad del Uno.”

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Holguín, Clara María y otros. El cuerpo cosmético (Trabajo para la Conversación Clínica del VI ENAPOL Hablar con el cuerpo. La crisis de las normas y la agitación de lo real. En colaboración con: María Cristina Giraldo, Isolda Álvarez, Raquel Cors, María Victoria Clavijo. http://www.enapol.com/es/template.php?file=Las-Conversaciones-del-ENAPOL/El-cuerpo-cosmetico/Clara-Holguin.html

“¿De qué orden es este cuerpo, que ya no es adorado, única relación que habíamos dicho el parlêtre puede tener con él?

La ciencia ha cambiado la relación que tenemos con nuestro cuerpo como imagen global y nuestro cuerpo como organismo desconocido: “ha cambiado el cuerpo fragmentado, en el sentido de fragmentado de verdad y ha cambiado la imagen, puesto que ha separado la imagen de la posibilidad de la percepción visual humana”. Nos queda el objeto a, diferenciado de los objetos comunes y de la imagen como totalidad.

El cuerpo operado, recortado, muestra su interior, su cara resto, al estar separado del Otro. Más que tener, el parlêtre queda reducido a ese resto, al puro desperdicio. Él es eso.”

Holguín, Clara María (Responsable), Viviana Berger, María Eugenia Cardona, Claudia Velásquez. Un real y lo femenino. Texto para la conversación de la NEL hacia el IX Congreso de la AMP. Disponible en: UnReal y lo femenino: Escritura de una mujer en la experiencia del análisis *

“Así frente a la “No relación sexual”, hay el encuentro contingente entre la lalengua y el cuerpo, encuentro con la inexistencia del Otro que produce un acontecimiento de cuerpo fuera-de-sentido que sella en el cuerpo la marca del Uno del goce. Un significante completamente solo, que conjuga un goce que es opaco y que se reitera. “Jeroglífico en el desierto…”

Holguín, Clara María y otros. Una cosmética sin barreras, más allá de la piel. “Hablar con el cuerpo, las crisis de las normas y la agitación de lo real: volumen del VI ENAPOL, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2014, pág. 179.

“Arreglárselas con la vida es lo que el parlêtre ha hecho desde siempre, siendo su cuerpo la sede. ¿Cómo hace un sujeto para tener un cuerpo o incluso para prescindir de él?”

Holguín, Clara María. Comentario a una cita de Lacan. “Boletín de las VIII Jornadas de la NEL: Eva-Lilith, Nº 20”, 3 de septiembre de 2014.

“El Lacan de los años 70´ permite aproximar una respuesta a lo que es este goce, una respuesta que no es una sola, en la medida que se trata cada vez de “una” mujer. Una por una, es lo que se pone en juego en la experiencia como tal, … la mujer no existe, existe una mujer. Experiencia entonces que va más allá del universal que enmarca la lógica del deseo para apuntar a la experiencia de goce y de satisfacción de la que da cuenta el cuerpo. Solo se goza si hay cuerpo.”

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Iglesias, Mercedes. Imaginario y cuerpo: una construcción.  Bitácora Lacaniana Nº 4, “Sinthome y cuerpo hablante”, Grama ediciones, Buenos Aires, septiembre 2015, p. 220.

“Una vez que admitimos que lo real es lo imposible y que lo que lo caracteriza es la no relación sexual, queda lo sensible que otorga el imaginario, puesto que lo simbólico, la palabra, el sentido, han sufrido una caída. El parlêtre busca así algo a lo cual asirse. Y, así viene la imagen a dar una consistencia. En la última etapa será la construcción de un imaginario que Miller denominará escabel y que tendrá como función hacer un maquillaje del goce opaco del síntoma.”

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Kizer, Manuel.  Etapa final de la cura psicoanalítica. Analítica: para una problemática del sujeto. N° 5. Junio 1984. Fundanalítica. Escuela del Campo Freudiano de Caracas. P.57

“Aunque sea escrita, no por ello dejo de hablar sin saber lo que digo. Esto implica un resto de saber en lo que hablo, que tal vez pueda retomar después, puesto que si el ser humano es un ser que habla, el que hable no lo hace ser, y el que llene su copa de saber sólo lo hace sujeto del verbo, y sabe más de lo que dice”

Kizer, Manuel. El síntoma en Psicoanálisis: la producción del S1 y el objeto. En Entredichos N° 9 y 10 (Recopilación de trabajos de las VIII y XIX  Jornadas de la Clínica Psicoanalítica. El Síntoma en psicoanálisis. El fantasma en la experiencia analítica. Caracas, noviembre de 1992 y 1993) Escuela del Campo Freudiano, Caracas: 1994, p.58

“El hablanteser habla el síntoma, que en tanto ser, es estructura de ficción, como la verdad. Es así mismo escritura. El síntoma es ser de habla o de silencio, porque hay además de los dichos, un decir inscrito que hace eco, resonando en el cuerpo que es sensible a este decir, haciendo existir el campo del Otro y su agujero, como el campo del goce o de la pulsión. El síntoma se  ubica en  y entre el campo del lenguaje y campo del goce, ya sea que exista la castración o la forclusión”

Kizer, Manuel. El fantasma de Dora y del Hombre de los lobos en Entredichos N° 9 y 10 (Recopilación de trabajos de las VIII y XIX  Jornadas de la Clínica Psicoanalítica. El Síntoma en psicoanálisis. El fantasma en la experiencia analítica. Caracas, noviembre de 1992 y 1993) Escuela del Campo Freudiano, Caracas: 1994. p. 156

“… bajo la transferencia, en la que el serhablante, hablando goza y no quiere saber nada, pasión de la ignorancia. O bien, amor al ser, y el odio que más lo apunta, pasiones transferenciales ubicadas entre el goce y el deseo, impasses  transferenciales”

Kizer, Manuel. Vínculos, nudo y avance en Psicoanálisis Cómo se anudan los vínculos contemporáneos II jornada anual de Psicoanálisis NEL Caracas declaración.

“En la sexuación significante se trata del Otro goce o goce femenino sin relación al goce fálico. Los seres que hablan, hablando gozan y por efecto del significante, pierden y recuperan goce en la clínica de los semblantes que cambia y reordena a partir del acto analítico. El semblante vela la falta y el goce”

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Lora, María Elena. El psicoanálisis, una respuesta ante el malestar social.  Bitácora Lacaniana 1, Grama, Bs. As., 2012, p. 101.

“Así, la orientación Lacaniana cuestiona las soluciones globales frente al dolor de vivir y plantea, por un lado estar advertidos sobre lo real del porvenir y, por otro, invita a abismarse en el infierno propio, a vivir en el tiempo de la miseria. Porque la experiencia del análisis transcurre en el tiempo del miserable, mi ser- hable.”

Lora, María Elena. La posición del analista en la práctica de nuestra época. Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 172.

“Ciertamente , el verdadero desafío con el que se encuentra cada analista hoy es escuchar , examinar los encuentros, contingencias, sorpresas y excesos que conllevan un sufrimiento que afecta al cuerpo de ser hablante, de manera que sus intervenciones permitan la emergencia de algo singular, para abrir y armar nuevos modos de vivir el goce que implica la vida misma […]”

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Márquez, Carlos. Poder Gozar. Disponible en: http://marquezcarl.blogspot.com/2015/03/poder-gozar.html

“Por ello el hablante intenta fijarse con el desgaste de su cuerpo como última garantía. Garantía que habrá sin embargo que abandonar para dejar de caer por el agujero de la existencia mediante el consumo, la crítica, la crítica del consumo o el consumo de la crítica y resistir a la lógica implacable de la pulsión de muerte, haciendo de las proximidades de ese agujero un lugar habitable.”

Márquez, Carlos.  El aggiornamento como política, Disponible en: http://marquezcarl.blogspot.com/2015/04/el-aggiornamento-como-politica.html

“El aggiornamento como política, ¿no es acaso la misma política del síntoma, que actualiza, pone al día lo que por otra parte el hablante tendría el derecho y por lo tanto la coartada de suponer como atávico y mítico? Esta política es la del psicoanalista que le da la palabra a lo que de otro modo sería ruido en el proceso de la comunicación”

Márquez, Carlos. Las que no existen…  Disponible en: http://marquezcarl.blogspot.com/2015/04/las-que-no-existen.html

“Sin duda uno de los lugares donde preferentemente se expresa la diferencia y articulación entre estas dos clases de seres hablantes o mejor dicho, entre un conjunto que forma clase y otro que no, es en la experiencia amorosa. Es porque constituye un lugar privilegiado para el encuentro con lo imposible. Y esto vale tanto para hombres como para mujeres”

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Molina,  Andrés. Urgencias del ser, urgencias de existencia, urgencia del sinthome, urgencia de insatisfacción, Hablar con el cuerpo, las crisis de las normas y la agitación de lo real: Volumen del VI ENAPOL, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2014, pág. 115.

“Las urgencias de ser se presentan en aquellos parletre que están dentro de la estructura del discurso, aquellos en los cuales ha operado el Nombre del Padre, donde se va a desarrollar la problemática de la falta, de la falta en ser, el falo, la significación fálica, el sentido, el goce fálico, el deseo en relación al deseo del Otro, a la dialéctica del deseo y el fantasma, el deseo y el objeto a.”

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Ochoa, Ramón. ¿Cuántos SELFIE serán necesarios? Disponible en: http://jornadanelsedecaracas.blogspot.com/2015/09/en-cuenta-regresiva-n-07.html

“Si esto es así y “la única consistencia” del parletre es creer tener Un-cuerpo, ¿cómo se atrevería a desembarazarse de ella? Es innegable pensar en la resistencia a abandonarla, o mejor dicho a su búsqueda constante de “LA CAPTURA”, en un tiempo donde el desfallecimiento de lo simbólico empuja más al enlace con el fenómeno de caminar con su selfie y su número inimaginable de poses”

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Ortega de Spurrier, Piedad. Ello habla por si solo.  En la carne y sin llegar al dicho. Lo que no es anudado por el falo. Boletín 18 SFL Disponible en: http://www.nel-amp.org/index.php?file=Actividades/Seminario-de-Formacion-Lacaniana/Boletines/018.html

“La sustitución del inconsciente freudiano por el parlêtre lacaniano es el índice de lo que cambia en el psicoanálisis en el siglo XXI, cuando debe tener en cuenta otro orden simbólico, un nuevo imaginario y otro real, distintos de aquellos sobre los cuales se había establecido. Pasar del cuerpo imaginario al cuerpo habitado por un goce, que se hace hablante es el esfuerzo de la última parte de la enseñanza de Lacan. En el seminario 20 Lacan dice que el cuerpo hablante es un misterio [1] . “¿Qué es el cuerpo hablante? Ah, es un misterio”[2]. La función del cuerpo hablante no se define por su forma, por su imagen, sino por estar habitado, y corrompido por el goce de lalengua, por el significante reducido a su soporte translingüístico, por la letra que lo constituye. “Hablo con mi cuerpo, y sin saber. Luego digo siempre más de lo que sé”[3] El cuerpo hablante funciona desde la libido y el asunto es cómo hacerla aprehensible. Percibirlo y localizarlo es el esfuerzo de captar los efectos del goce sobre su cuerpo cuando es bañado por lalengua.”

Ortega de Spurrier, Piedad.  Un cuerpo que habla sin ningún sentido a descifrar… “Hablar con el cuerpo, las crisis de las normas y la agitación de lo real”: volumen del VI ENAPOL, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2014, pág. 39.

“Si los psicoanalistas recordamos que las palabras tienen una carga de goce, nuestra posición debe orientarnos en la perspectiva de las formas como los significantes han sido encarnados y han hecho con ese cuerpo trauma y trama, entretejido singular de cada parletre, esto es, entre el sentido que se dice y el goce que lo inspira, ideas y pensamientos que atraviesan el cuerpo y tejen historias…”

Ortega De Spurrier, Piedad.   La posición del analista en la práctica de nuestra época. Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 164.

“Los síntomas actuales están más al servicio directo del goce, sin pasar por el Otro sexo, no pide nada, muestran una opacidad respecto al sentido y se resiste en el discurso. Si el goce está en primer plano ¿cómo dividir al sujeto? Causar la división subjetiva es impermisible para una entrada en análisis, para esto, es posible arriesgar una interpretación que tenga efectos en un acto,  con un S1 lanzado por el analista y así producir en el sujeto una relación del saber en el lugar de la verdad, que antes no existía.

Sin la introducción de una suposición del saber el síntoma no se dirige al Otro y solo se queda  como un goce de una escritura.

El desafío del psicoanalista hoy, es plantearse en su práctica si es posible empalmar el goce de la repetición con el Otro, aún si ha sido rechazado en esta época.

El futuro del psicoanálisis solo puede estar asegurado por la insistencia del síntoma, si el analista se mantiene en la perspectiva de que no existe una resolución del síntoma sin resto. Es decir, que al final del análisis se produce lo incurable del inconsciente. El hablanteser, constituye una solución con lo que le queda del síntoma, aquel producto que fue escribiendo en dicha experiencia. De ese síntoma no es posible desprenderse, ya que es el que anudaba lo real, lo simbólico e imaginario.

Ese resto toma valor de letra, y la prueba de la conexión entre el inconsciente y cuerpo.”

 

Ortega de Spurrier, Piedad. Ello habla por sí solo, en la carne y sin llegar al dicho. Lo que no es anudado por el falo. Seminario de Formación Lacaniana.  Disponible en:http://www.nel-amp.org/index.php?file=Actividades/Seminario-de-Formacion-Lacaniana/Programacion/Ello-habla-por-si-solo.html

“La práctica analítica en la era del parletre apunta al cuerpo hablante para producir un acontecimiento que no se anticipa, solo es posible verificarlo con efecto retroactivo ya que no es posible calcular su efecto de goce.”

Ortega de Spurrier, Piedad. Ello habla por sí solo, en la carne y sin llegar al dicho. Lo que no es anudado por el falo. Seminario de Formación Lacaniana.  Disponible en:http://www.nel-amp.org/index.php?file=Actividades/Seminario-de-Formacion-Lacaniana/Programacion/Ello-habla-por-si-solo.html

“El goce que excede a la norma fálica, y al núcleo elaborable del goce, es el trauma del parletre, porque es un goce que se resiste a la nominación, innombrable que Lacan denominó en los 70′ goce femenino y Miller lo ha llamado goce a secas.”

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Pelliza, Mónica.  El niño amo. “Hablar con el cuerpo, las crisis de las normas y la agitación de lo real: volumen del VI ENAPOL, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2014, pág. 249.

 

“En el acontecimiento traumático encontramos un cuerpo afectado, donde se producen huellas de afecto displacenteras en la vida del ser-hablante, afirmará Miller. Luego, el acontecimiento contingente es el impacto de lalengua sobre el ser-hablante.”

Pelliza, Mónica. ¿De qué niño se trata?  Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 205.

 

“En el acontecimiento traumático  encontramos un cuerpo afectado,  donde se producen huellas de afecto displacenteras en la vida del hablante ser […] el acontecimiento contingente es el impacto de lalengua sobre el hablanteser. […] Esto produce el trauma. El estatuto del acontecimiento: ya no es producido por el Otro, por lo fantasmático, sino por la incidencia de lalengua que impacta el cuerpo”.

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Pérez, Juan Fernando.  ¿Debe el psicoanálisis cuestionar toda la producción de las neurociencias?  Disponible en:

http://www.nelmexico.org/articulos/seccion/varite/edicion/Dialogo-entre-saberes-el-psicoanalisis-y-las-neurociencias/483/Debe-el-psicoanalisis-cuestionar-toda-produccion-de-las-neurociencias

“Uno de los hechos que es necesario examinar en un debate con el cientificismo es, como queda señalado, la significación que se le asigne a la técnica científica. Ésta constituye un campo privilegiado por los cientificistas al tratar de sustentar sus sentencias, y no puede por tanto extrañar que algunas pesadillas emergidas en la época con la técnica moderna, sean minimizadas o desconocidas por éstos. Para el cientificista no cuentan sino los logros. En lo que hace a la problemática aquí examinada, esto es a la significación de las neurociencias para el psicoanálisis y por tanto en el examen de lo humano propiamente dicho, una perspectiva que se destaca desde esa postura es el asunto de la eficacia terapéutica, tema acerca del cual hay mucho para discutir. Si J.-A. Miller quiso llamar la atención hace algunos años sobre la importancia de que los analistas de la Orientación Lacaniana abordaran el tema, es, a mi juicio, por cuanto la eficacia terapéutica no puede ser un tabú para los analistas (y dejó de serlo en la Orientación Lacaniana con el llamado de Miller), a partir de su defensa de la necesidad de reconocer lo incurable en el hablanteser. Y si Lacan se ocupa en construir con filigrana, y sin contemplaciones con sus postulados previos, su teoría del sinthome, también es porque reconoce que hay vías de desarrollo para el psicoanálisis más allá de lo establecido, en ese y en otros órdenes.”

Pérez, Juan Fernando (Responsable) Alba Alfaro, Alfonso Gushiken, Gloria González y Gerardo Réquiz. El cuerpo al final del análisis. Texto para la Conversación del VI ENAPOL. Disponible en:  http://www.enapol.com/es/template.php?file=Las-Conversaciones-del-ENAPOL/El-cuerpo-al-final-del-analisis/Juan-Fernando-Perez.html

“Lo anterior suscita una primera pregunta: ¿cuál sería el estatuto del cuerpo cuando éste, y como producto de un análisis, se lo encuentra a menudo ya más como testigo amable y silente y no como el obstáculo obstinado para la vida, como el protagonista de goces que trastornan y suscitan sufrimientos, que es lo que tipifica el recorrido? Bajo las circunstancias del final, ya el analizante no parecería ocuparse muy explícitamente de las urgencias y formas que construyó en su vida para tratar de arreglárselas con el cuerpo. Esto sucede y queda registrado en diversos testimonios (no en todos), en tanto lo que ahora interesa es por ejemplo, reconocer cómo se lograron por fin superar ciertos prejuicios propios del discurso de la época, o la pasión por el sentido, y desde allí cómo se advino a la definición de su deseo de analista; o cómo se produjo una corrección subjetiva necesaria en el decir que permitió interrogar el horror al saber para finalmente dar acceso al bien decir; o cómo el analizante se compromete en ejecutar el proceso de destitución del SsS sin que ahora lo corporal parezca ser asunto de mayor significación explícita; u otros hechos cruciales que suceden en los análisis cuando éstos se aproximan al final en el que su elaboración es condición de su progreso último. Y entonces, en tales circunstancias, lo corporal parecería tornarse en algo discreto…”

Pérez, Juan Fernando. Tres momentos en los finales de análisis y el cuerpo.  Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 192, 193.

“ […] El proceso de la caída del objeto, del levantamiento de la desmentida, y por tanto conseguir un tratamiento distinto del goce del síntoma , desprendiéndose de la atadura al fantasma, hacen que el cuerpo sea protagonista y que el analizante se debata allí todavía entre las contradicciones y fenómenos que ello implica.”

“Finalmente están los efectos que son presentados en los testimonios del post-analítico, en los que hay que destacar el momento del pase, como un tiempo productivo de elaboración para un saber arreglárselas con el cuerpo […] Muchos testimonios son elocuentes al respecto. Es un tiempo donde se producen, en ciertos casos, experiencias de goces del cuerpo vaciadas de sentido, sueños que vienen a esclarecer las marcas del goce donde estuvo fijado el sujeto, la reaparición transitoria de un viejo síntoma infantil en el cuerpo […] como si a la manera en que lo señala Freud, se trata de producir la última satisfacción sintomática antes de abandonarla.”

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Portillo, Ronald.   Sobre el cuerpo. Disponible en: http://nel-medellin.org/sobre-el-cuerpo/

“Al hablante-ser, no al sujeto, le es atribuido un cuerpo y se establece que el pensamiento está ligado de manera indisociable al cuerpo, en la medida que ese cuerpo goza. Lacan Llega a formular que el cuerpo goza del pensamiento, la clínica de la neurosis obsesiva da buena cuenta de ello.

Lo real del goce realiza, tal como plantea Lacan en el Seminario Le Sinthome, la conjunción de la inconsistencia de lo simbólico, S(A/), con la consistencia de lo imaginario, de lo imaginario del cuerpo: “A lo imaginario y a lo simbólico, cosas muy extranjeras la una de la otra, lo real aporta el elemento que puede mantenerlas unidas”. (Parte 1, Cap. IX, Seminario XXIII)

El elemento  que viene a procurar el anudamiento de los tres registros  (RSI) es el sinthome.  Es el cuarto aro que viene a unir los cabos sueltos, de aquí la idea del sinthome como elemento de reparación, vale decir como factor de curación lograda al final de la experiencia analítica.”

Portillo, Ronald. Lo real en el arte y en el amor. http://jornadanelsedecaracas.blogspot.com/2014/09/lo-real-en-el-arte-y-en-el-amor.html

“La barrera de lo bello frente a lo real plantea la relación de lo simbólico con lo real, reenvía por una parte al cuerpo del “parlêtre” y por otra al Ideal, binario que podemos escribir I(A)/a, el Ideal del Otro encubriendo el horror de lo real del objeto. Esta relación fue descrita por Freud en el capítulo VIII de “Psicología de las masas y análisis del yo” con el término “sobrestimación sexual’ del objeto causada por el mecanismo de la idealización. Clínicamente es lo que se puede apreciar en algunos casos llamados por Freud de “fascinación” o “servidumbre enamorada”.

Portillo, Ronald.  Síntoma: función de goce.  Entredichos N° 9 y 10 (Recopilación de trabajos de las VIII y XIX  Jornadas de la Clínica Psicoanalítica. El Síntoma en psicoanálisis. El fantasma en la experiencia analítica. Caracas, noviembre de 1992 y 1993) Escuela del Campo Freudiano, Caracas: 1994, p.54

”De este modo la escritura de la función de goce del síntoma acentúa la importancia que va a darle Lacan a la letra del inconsciente”

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Ramírez, Mario Elkin. Síntoma y trauma. Disponible en: http://ebp.org.br/wp-content/uploads/2012/08/M_-RAMIREZ_-S%C3%ADntoma_-trauma1.pdf

“Lacan terminará remitiendo la causalidad del trauma a la no-inscripción de la relación sexual. La no-relación sexual es el malentendido que se le transmite al niño. Sin embargo, esto no es un asunto del Otro del significante, sino que el propio cuerpo encarna ese malentendido que le es transmitido al sujeto por ser fruto de esa no-relación sexual. La sexualidad es traumática porque el discurso siempre falla para nombrar el goce…

Cada quien integra o elabora ese evento como una Prägung que viene del Otro, para unos más consistente que para otros y será elaborado con los recursos simbólicos con los que cada quien cuente. Puede ser integrado desde un discurso religioso, político u otro. Puede ser privilegiada la dimensión de goce de quien realizó el atentado, visto como un Dios oscuro, etc. Pero lo crucial para el psicoanalista es que en la elaboración de esa huella hay participación subjetiva y es en esa dimensión donde es posible intervenir, sea posibilitando que el sujeto le dé sentido a lo que no tiene o que pueda vivir con el agujero de sentido que esto le provoca, al hacer resonancia del trauma original de todo ser hablante”

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Ravard R., Julieta.  Cuerpos tóxico-maníacos cuerpos de sustancia. Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 193.

“Hay quienes se cortan, dejan de comer, viven en un constante acting y pasajes al acto de toda índole: cuerpos modificables, intervenibles del siglo XXI, el exceso del goce en la época donde el Superyó feroz toma el lugar del Ideal del yo,  como señala Marie–Hélène Brousse; particularmente en las adicciones se reemplaza el vínculo con el Otro con el objeto (a) lo que no cesa de pedir satisfacción.”

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Réquiz, Gerardo.  Algunos usos y funciones de los objetos fuera del cuerpo. Disponible en: http://citaenlasdiagonales.blogspot.mx/2015/10/gerardo-requiz-en-algunos-usos-y.html

“Ahora bien, si no somos un cuerpo, como enuncia Lacan, ¿podemos decir que el sujeto lo tiene? Lacan así lo afirma pero deja lugar a la duda. Cuando liga el cuerpo al objeto a la afirmación se problematiza justamente por el límite que impone este objeto puesto que el cuerpo lo aloja y, de esta manera, ese objeto pasaría a ser del sujeto, lo que no es cierto.

En el seminario El sinthome Lacan precisa que el objeto a no es del sujeto como tampoco lo es su cuerpo: “el parletre adora su cuerpo porque cree que lo tiene. En realidad no lo tiene, pero su cuerpo es su única consistencia”. Y luego refiere que el sujeto encuentra un soporte en el objeto: “no se disuelve en él, sino que se conforta con él”. “Ese objeto es “el suplente del sujeto”. Esto alimenta la ilusión de que el sujeto posee al cuerpo.

Por otra parte, poner el cuerpo del lado del objeto a lleva a la pregunta sobre cómo alojarlo en el Otro. Asunto muy vigente porque ya no se trata sólo de su valor fálico, sino el de un objeto que puede devenir en un artefacto más.

(…)

En todo caso, el problema reside, -a la vez que su posibilidad de esclarecimiento-, en que el objeto a, el Otro y el cuerpo, son éxtimos al sujeto. Miller toma en varios momentos el tema de la extimidad  para plantear que a lo éxtimo pertenece un elemento del mismo sujeto pero en esa posición particular de ex-sistencia. Sin saberlo el sujeto, particularmente el histérico, habla de ello en análisis.”

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Saldarriaga, Ana Victoria. La ficción al servicio del goce II. Disponible en: http://nel-medellin.org/la-ficcion-al-servicio-del-goce-ii/

“Teniendo en cuenta lo que nos distingue como seres humanos, el lenguaje, podemos reconocer tres niveles en el ser hablante: el de la ficción, el de la realidad cotidiana y el de lo real. Lo real para un sujeto es aquello que no conoce y de lo que no puede o le es imposible hablar. Al contrario, el nivel de la realidad, del mundo, está constituido por aquello que el sujeto conoce y puede expresar. El nivel ficcional se abre entre ellos, es decir, entre lo que un sujeto conoce y lo que le es imposible, a partir de un lapsus, una falla, una ocurrencia, en fin, algo que corta su decir corriente.”

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Sanabria, Ángel.  Todos monologan. Boletín Letras en línea 9 – Hacia la I Conversación Clínica de la NEL.

“Existe un “monologo generalizado”, connatural a la condición de ser hablante. El ser hablante cuando cree dirigirse al otro como interlocutor, habla en realidad para sí mismo sin saberlo. Pero además, cuando escucha al otro, lo que comprende no es otra cosa que las resonancias de su propio “discurso interior”. Este malentendido, alimentado por el fantasma, se opone a la perplejidad y a la sorpresa: es la pre-comprensión, el comprender demasiado pronto que Freud y Lacan desaconsejaban al analista. En lo contemporáneo asistimos, además, a un modo insensato de monologar que en lugar del malentendido conduce al “desentendido”.

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Santana, Aliana.  El cuerpo, en tanto imaginario, separa… Boletin-18 a-ritmo propio, en http://www.nel-amp.org/index.php?file=Carteles/Boletin-de-carteles/018/El-cuerpo-en-tanto-imaginario-separa.html

            “Entonces, cuerpo, en tanto Imaginario, como lo que separa el registro Simbólico del Real.         Pero recordemos que nada es totalmente R, S o I. Todo cabalga. El cuerpo tiene también las   tres vertientes: La Imaginaria está relacionada con el ego, con el yo.

            Cuerpo separando inconsciente y sinthome. Cuando no hay un yo que separa, ocurre lo que        las epifanías de Joyce dan cuenta: S/R unidos.

            Cuerpo en tanto lo que hacemos de él, lo que pensamos de él, lo que creemos que es, en tanto algo que tenemos y no sabemos lo que es.

            Es ese cuerpo que dejamos ser capturado por imágenes que nos viene de cualquier parte. Es       nuestro cuerpo capturado por el imperio de las imágenes. Algunas imágenes mejores que otras, más dañinas que otras, más alcanzables que otras.

            Con ese cuerpo que goza, que es gozado, que habla, que es hablado, que vive y muere a la          vez tenemos que jugárnosla en la experiencia analítica. Una experiencia que no es sin    inconsciente (Transferencial y Real), que no es sin síntoma y sin sinthome y que sin lugar a    dudas es con CUERPO. Cuerpo que tenemos, que nos hacemos, y que a veces, no siempre,      entra en el juego de la experiencia analítica”.

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Sper, Elena.  Usos del cuerpo en el autismo y su tratamiento. “Hablar con el cuerpo, las crisis de las normas y la agitación de lo real: volumen del VI ENAPOL, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2014, pág. 391.

“El sujeto no es un ente reducido a la conciencia y a las manifestaciones de conductas, es una articulación entre la imagen, que da consistencia al cuerpo, lo simbólico que es la operación significante, la insistencia, y lo real que da la ex -sistencia, lo que permite que algo quede fuera del cuerpo, para que el sujeto pueda operar con los objetos.”

Sper, Elena.  Usos del cuerpo en el autismo.  Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 209.

“El niño autista se define por estar atrapado en lalengua sin una posible elucubración del lenguaje. Es decir, un sujeto que no sea introducido en el lenguaje, pasando por el balbuceo, que testimonia ya una captación del sujeto en una relación con Otro. En el autismo si hay Otro, es un Otro  de pura exterioridad de los significantes. El cuerpo es vivido como exterior, ajeno, deshabitado, de un sentimiento de vida.

Es un cuerpo perturbado por la proliferación desregulada de lalengua que habita un cuerpo sin que este haya alcanzado la extracción necesaria para su regulación. Es decir que a diferencia del neurótico, el autista hace una positivización de lalengua.”

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Strozzi, Susana. Ciencia y globalidad: del divertimento al tapón (Notas para una discusión preliminar sobre el tema de la ciencia) Disponible en: http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/25964/6/articulo0.pdf

“El objeto a es en principio un objeto sensible desprendido del cuerpo pero que, cada vez más, se nos ofrece hoy vehiculizado en los objetos de la cultura y de la técnica. En tanto produce un goce pulsional sin medida lo reconocemos tanto en el goce auto-erótico del sujeto contemporáneo que huye de todo vínculo social como en el que busca en la especularidad de las nuevas identidades segregativas el alivio a su angustia.”

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Suárez, Hilema. Comentario. III Jornadas de la NEL Caracas “Lo imposible de soportar”12 de octubre de 2015 http://jornadanelsedecaracas.blogspot.com/2015/10/en-cuenta-regresiva-n-2.html

“A partir de la experiencia analítica podemos afirmar que cada ser hablante se ve confrontado con un imposible de soportar. Este imposible de soportar tiene cualidad de extimidad, propio de una banda de moebius. Una cara remite a la articulación con el Otro. Y otra, más íntima se relaciona con el agujero, con el troumatisme propio. De tal manera que lo imposible de soportar es un nombre de lo real. Aterrizado en la clínica, lo imposible de soportar es el misterio del cuerpo que habla en lengua-gozosa, lo que supone del acto del analista pasar de la traducción al bricolaje”

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Tagle Barton, Patricia. ¿Cómo se construye un cuerpo hoy?. Bitácora Lacaniana Nº 4, “Sinthome y cuerpo hablante”, Grama ediciones, Buenos Aires, septiembre 2015, p. 257.

“¿Será que el misterio del cuerpo que habla necesita apelar a una creencia?

Para nosotros, se trata de la creencia en el inconsciente: el cuerpo hablante y el cuerpo hablando, desde Freud.

Inaugurar esa creencia, instaurarla, incluso inocularla, está a cargo del deseo del analista, y es la condición de posibilidad del acto analítico.

Pero quizás hoy es más que nunca necesario que el analista sea una presencia viva, como deseo y como cuerpo; que su acto vaya a contracorriente del discurso de la ciencia que a la larga pulveriza al cuerpo y al parletre y lo abisma en la errancia del anonimato más radical.”

Tagle Barton, Patricia. ¡Oh qué será qué será!… Algunas variaciones sobre la pulsión The Wannabe #7

“Como contra partida tenemos la perspectiva biológica, que Jaques-Alain Miller viene destacando desde hace algunos años en su relectura de la última enseñanza de Lacan. No se trata para nada de “giros teóricos” en la medida en que la “teoría” en el psicoanálisis no es en modo alguno un ejercicio especulativo, sino una epistemología de la experiencia. Se trata más bien de situar la experiencia en las coordenadas de la política del síntoma y la perspectiva del pase, de la orientación a lo incurable. Orientar la cura desde la perspectiva biológica supone necesariamente  al parlêtre, hablanteser que tiene un cuerpo, como medio y localización de goce, más bien su anclaje, y su referencia a lo vital: no hay vida que no se encarne en Un cuerpo….”

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Velásquez, José Fernando.  Seminario “Cuerpo hablante” – Bolivia (2015) Disponible en Radio Lacan.

“Está ultima parte de la obra de Lacan, nos presenta unos desarrollos donde un punto donde una forma reduccionista de presentarla es mostrarnos al ser hablante como compuesto, constituido por tres dimensiones en las que cada ser hablante habita, recuerden la equivocación que hace Lacan sobre la palabra dimensión, cuando utiliza dicho mención, dicho mansión, para decir que son mansiones que habitan el decir, ya esto nos ubica en un decir que vamos a relacionar al cuerpo, tres formas de decir que habitamos, tres formas de lenguas que hablamos, y el asunto es como tres mansiones del dicho, tres dimensiones del dicho, se anudan para jugar una consistencia subjetiva al ser hablante, esas tres dimensiones en las que habitamos Lacan las presenta como anudadas, ellas se anudan o sea la función de este nudo es fundamental para entender la última parte de la enseñanza de Lacan, es pensar el cuerpo mismo como nudo, nudo hecho de tres dimensiones, y también nos puede permitir pensar que el cuerpo puede ser tomado por cada una de las dimensiones de manera diferente.”

[…]

“Entonces la propuesta es de que cada dimensión del ser hablante tiene una manera singular de hacerse al cuerpo, o dicho de otra manera, en cada dimensión existen órganos psíquicos que son propios de cada dimensión, así como el cuerpo anatómico tiene órganos, el cuerpo imaginario tiene unos órganos, el cuerpo simbólico tiene otros órganos, y el cuerpo real tiene otros órganos.”

[…]

“La función del cuerpo hablante no solamente se define por su forma ni por su imagen, sino por estar habitado al menos por tres goces, está el goce de la imagen, pero también está el goce de Lalangue y también está el goce de la pulsión.”

[…]

“El asunto que propone la AMP con el congreso es: ¿cómo ese Goce Otro habla en el cuerpo? (…) Qué pasa entre este Otro goce y lo simbólico. Lacan sitúa lalangue. Ya no es el lenguaje universal, ya no es la norma universal, ya no es el para todos que caracteriza lo simbólico, sino que es algo singular, algo único para cada ser hablante, una relación con lalengua que sea única para cada ser hablante, entonces la pregunta va más allá y es: ¿cómo ese lenguaje singular para cada ser hablante corrompe la carne?, dicho así, ¿cómo corrompe?, ¿cómo toca?, ¿cómo marca la carne?, ¿cómo marca el cuerpo?”

Velásquez, José Fernando. ¿Por qué hay que actualizar los conceptos? Serie Cursos Introductorios, número 01 – NEL Medellín. (2009)

“El analista debe operar alguna transformación en el parloteo, la queja, o los actos del sujeto, para que él se haga una pregunta desde la condición, ya no como sujeto al que le sucede algo, sino como ser de goce que está implicado en algo. O debe hacer resonar aquello que el sujeto habla sin darse cuenta, en el síntoma, aquello que habla con el cuerpo en la transferencia, y aquello que dice sin saber que lo sabe.”

Velásquez, José Fernando (Responsable), Antonio Aguirre, Giancarla Antezana, Tania Aramburo, Raúl Castañeda-Cerezo, Beatriz García, Mercedes Iglesias, Diego Tirado.

El autismo del goce vs. Los fenómenos de masa. Boletín de las VIII Jornadas de la NEL, Eva-Lilith Nº 42,  24 de Noviembre de 2014

“[…] el común denominador de todos estos fenómenos de masa sería: aun compartiendo, cada uno está con su soledad. En estas manifestaciones parecería que estamos en presencia de ‘hablenteseres’ donde el Otro está al margen. No existe un consentimiento a la implicación con el Otro, como sucede en el autismo. Este goce se muestra cada vez más resistente al lazo social y al sentido.“

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Viganó, Ana.  Los tiempos de la red y las redes del tiempo. I Congreso ElSigma: El estadio del screen. Disponible en: http://www.elsigma.com/articulos-congreso/los-tiempos-de-la-red-y-las-redes-del-tiempo/12795

“Entre los textos del inicio y del final de la enseñanza de Lacan encontramos una modificación sustancial de sus desarrollos sobre el tiempo, que va del tiempo como una sucesión real -los 3 tiempos, por ejemplo- al tiempo como una función real que afectará al cuerpo del ser-hablante, extrayéndolo de toda duración. El sueño de eternidad es un sueño posible sin relación con la existencia del cuerpo. Pero es precisamente la existencia del cuerpo lo que sitúa la función real del tiempo. Un cuerpo que no se reduce al organismo, ni a la imagen, ni a la ficción que de él podemos hacernos. Un cuerpo esencialmente libidinal que la época pretende reducir.”

Viganó, Ana. (Responsable) Elida Ganoza, Lorena Greñas, María Isabel Uribe. UnReal y el tiempo. Texto para la Conversación de la NEL Hacia el IX Congreso de la AMP.

“El objeto a que no es lo real permite –es una vía- acercarnos a lo real de un tiempo fuera de tiempo, siempre traumático. Su inscripción en el análisis como acontecimiento de cuerpo –no somos ángeles!- revelará si la conclusión, por duradera, permite otro saber hacer con la temporalidad. Y no es vano recordarlo, del lado de la vida.”

Viganó, Ana.  Algunas puntuaciones sobre la histeria rígida. (H)ETÉREAS. Las mujeres, lo femenino y su indecible. Buenos Aires, GRAMA, 2014.

“Después de un análisis el significante amo revela su lazo, no al padre sino al modo de goce determinado por el objeto. Se opone entonces un Inconsciente real (según el nombre propuesto por Miller) que privilegia los elementos en su disyunción y no en su concatenación (lo que Lacan llamó la una-equivocación) Un inconsciente así definido, supone incluir lo real (y no sólo los efectos del significante) como pura repetición del un-yerro. El cuerpo que habla ocupa un lugar a la vez de anudamiento posible y de separación entre lo simbólico y lo real.”

Viganó, Ana.  Cuerpo de mujer. Bitácora Lacaniana 2, Grama, Bs. As., 2013, p. 182.

“La preservación del vacío que supone el analista – y el trabajo de Escuela cuando está a la altura- vela por un acceso posible de lo simbólico a lo real, a diferencia del agujero y de la falta, un vacío es producido por un trazo, escritura, invención que es del orden de un decir que tocando lo real produzca un efecto de goce en el cuerpo; esfuerzo de poesía que resuene como acontecimiento de cuerpo.”

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