Boletín Acción Lacaniana # 4

Miembros y asociados de la NEL presentan una lectura de…

LOS ACONTECIMIENTOS DE VIOLENCIA QUE (RE)SURGEN EN EL MUNDO!

1

ILUSTRACIÓN DE BEN WISEMAN

INVITACIÓN PARA ESCRIBIR EN BOLETÍN ACCIÓN LACANIANA (BAL)

Ante la época actual en la que la cultura atraviesa el horror de la crueldad, el terror de la violencia, la ferocidad del odio y de la pulsión de muerte, se produce un anonadamiento, un arrasamiento del sujeto que se extiende hasta la indiferencia. Asimismo, la complicidad pasiva o activa ante las atrocidades, la impunidad y la falta de eficacia de la justicia obedecen a una labilidad simbólica que conduce a lo ominoso, aquel nombre de lo que no tiene nombre.

Así, esta conmoción actual producto del recrudecimiento del horror que atropella al mundo, no es, sino la presencia de la pulsión de muerte intrínseca a la condición humana, que acarrea una serie de consecuencias, no sin provocar transformaciones en la subjetividad.

Invitamos a una búsqueda, una reflexión desde el psicoanálisis sobre este tránsito cotidiano de lo siniestro que retorna como un exceso acrecentado en su potencia destructiva, donde lo incalculado y la aberración es la degradación del sujeto en tanto, se degrada a sí mismo o es degradado por sus semejantes.

¿De qué manera el psicoanálisis puede abrir nuevos resquicios que posibiliten asestar un golpe a la indiferencia generalizada frente a los excesos del mal que irrumpen y arrasan con la subjetividad y con los cuerpos?

María Elena Lora

Los textos de no más de 3000 caracteres, pueden enviarlos a cualquiera de los integrantes del Cartel Acción Lacaniana: Carlos Márquez (Más Uno), María Cristina Giraldo, Lorena Greñas, María Elena Lora, Marcela Almanza y José Fernando Velásquez


DEL MELTING POT Y LOS CRÍMENES DE ODIO A OTRO USO DEL CRISOL

Lorena Greñas

2

“En el extravío de nuestro goce, solo el Otro lo sitúa, pero es en la medida en que estamos separados de él”. [1] Jacques Lacan

“… America is God’s Crucible, the great Melting-Pot where all the races of Europe are melting and re-forming!”[2] afirma David Quixano, un joven músico judío que emigra a Estados Unidos desde Rusia en la obra de teatro de 1908, del escritor inglés Israel Zangwill, The Melting Pot,. A partir de dicha obra, en Estados Unidos se acuñó el término melting pot para nombrar, un modelo de integración cultural que suponía que todas las razas se fundirían para dar lugar a “el Americano”, un ser humano perfeccionado… “perhaps the coming superman…”[3], como dice Quixano. Así pues, el Melting Pot o crisol de razas pasó a constituir uno de los mitos que sostuvieron la identidad nacional estadounidense. [4] Cabe enfatizar que este modelo implica la homogenización de una sociedad previamente heterogénea.

Paradójicamente, en la década de los 80’s, en Estados Unidos se dieron una serie de ataques motivados por el racismo, el antisemitismo, la islamofobia, la homofobia, el desprecio a las personas con discapacidad o los indigentes que introdujeron el término de “crimen de odio” en el vocabulario de ese país.[5] Fue necesario el avance internacional en Derechos Humanos y al avance en el ordenamiento jurídico internacional para llegar a señalar el odio contra el diferente como causa singular que origina o motiva un delito.[6]

En relación al odio, Miquel Bassols afirma que si bien, de entrada, éste aparece como una ruptura del vínculo social, el odio es también uno de los vínculos más fuertes que el sujeto puede mantener con el otro y sus objetos y nos recuerda que Freud había señalado que el odio es, como relación con el objeto, más antiguo que el amor pues nace de la repulsa primitiva del mundo exterior. Bassols dice, “el odio llega a ser incluso el principio activo que genera ese “exterior” a partir de un rechazo original que trazará las fronteras, siempre vacilantes, con lo “interior”. Luego aborda la cara significante del odio y afirma que si puede hablarse de “odio social” y de “grupos de odio” que están fundados en el rechazo al Otro es debido a que el odio mismo puede funcionar como un significante del vínculo social. La cara pulsional del odio es más oscura e implica que el goce pulsional puede devenir objeto del odio, del rechazo más radical del sujeto cuando lo experimenta como un goce Otro y conlleva una ruptura del vínculo. [7]

Volviendo a Estados Unidos y a los ataques que se han venido dando recientemente, cabe señalar que en la actualidad la ley federal “define el delito motivado por el odio como un prejuicio dirigido de manera directa y perjudicial contra una persona o propiedad que el ofensor selecciona intencionadamente en función de raza, color, religión, origen nacional, etnia, género, discapacidad u orientación sexual.”[8] Como es evidente, la motivación es la clave para tipificar un delito dentro de dicha categoría.

En esta línea, el ataque que perpetró Omar Mateen, el 12 de junio pasado,   contra los asistentes a Pulse, un club nocturno gay en Orlando, Florida el cual   dejó un saldo de 49 muertos y más de 50 personas heridas generó la pregunta, ¿se trata de un “crimen de odio” o de un ataque terrorista? ¿Acaso de ambos?

¿Quién era Omar Mateen? ¿Qué lo motivó? Se conoce que Mateen, de 29 años , nació en New York de padres afganos, que estuvo casado dos veces y es padre de un niño de 3 años y que trabajaba como guardia en un centro de detención de menores. Su padre lo describe como “homofobo” mientras su primera esposa asegura que era propenso a violentos arrebatos en los que “expresaba su odio hacia todo” y que la maltrataba. Daniel Gilroy, un compañero de trabajo que pidió ser transferido para mantenerse alejado de Mateen afirmó que “tenía problemas de manejo de la ira […] las cosas que lo hacían estallar eran siempre mujeres, raza o religión.” [9] [10] Por otra parte, han habido especulaciones en torno a la orientación sexual de Mateen y sobre su relación con grupos terroristas.

La semblanza que aparece de Mateen permite suponer que su pasaje al acto estuvo motivado por los “…ismos”: racismo, sexismo y/o fanatismo religioso.

En su seminario Extimidad[11], JA-Miller dedica el capítulo 3 a reflexionar en torno al tema del racismo y hace referencia a la entrevista de Lacan en Televisión a la que alude el epígrafe de este texto y donde Lacan profetizaba la escalada del racismo como consecuencia del humanismo contemporáneo – universal – cuyo absurdo lógico, dice Miller, sería pretender que el Otro sea semejante. ¿Acaso no es esta la aspiración que anima el modelo del Melting Pot estadounidense?

En uno de los apartados que titula, “El odio al Otro”, Miller se pregunta , “¿qué hace que este Otro sea Otro para que se lo pueda odiar en su ser?” Y responde, “Pues bien, es el odio al goce del Otro”. Luego señala que cuando el Otro se acerca demasiado y se mezcla, surgen nuevos y diversos fantasmas que recaen sobre el exceso de goce del Otro en los que la constante es que el Otro les saca una parte indebida de goce, de manera que siempre es el Otro es aquel que me sustrae el mío. Finalmente, afirma que el racismo tiene un aspecto de insoluble es porque el Otro es Otro dentro de mí mismo y que la raíz del racismo es el odio al propio goce […] Si el Otro está en mi interior en posición de extimidad, es también mi propio odio.

En relación al odio de sí, Eric Laurent señala que éste conduce al sujeto a cierto tipo de suicidios tales como el asesinato suicida y el atentado suicida entre otros. Cuando Laurent se refiere a diferentes episodios de esta índole que han acontecido alrededor del mundo afirma que “La yuxtaposición de estos diferentes suicidios está aquí para mostrarnos cómo la regresión en juego va más lejos que la de una identificación al Ideal. Esta regresión afecta nuestro primer vínculo con el mundo exterior…”. Y luego dice al igual que Miller, “…es un hecho del hombre que éste odia al Otro en él. Para mantener a distancia ese odio del Otro en nosotros, más vale mantenernos a distancia de la mejor manera, en lugar de juntar todo, de tratarlo como semejante.”[12]La cuestión sería entonces cuál es la buena manera para mantener esa distancia en la época en de la aldea global.

Si crisol o Melting Pot al que hice referencia en un inicio se trata de un intento de afirmar la identidad en un Uno para todos, cabe recordar otro uso del crisol, aquel al que hace referencia Miquel Bassols en su discurso al asumir la presidencia de la AMP, se trata del buen uso del Uno “no para todos”. Así, nos dice: ¿Qué es un crisol? Es el cuenco donde los diversos metales pueden combinarse para producir una aleación. Para ello, el crisol necesita de una gran resistencia a las altas temperaturas, pero sobre todo necesita de un vacío, necesita hacer existir ese vacío necesario para que el Uno no fusional se haga presente…”[13]

Me parece que es otra manera de plantear lo que afirma Laurent cuando señala que “el movimiento psicoanalítico y su recomposición fragmentada es muy interesante como modelo de una recomposición del vínculo social. Es un conjunto que no se fascina por la recomposición del S1, sin por ello ignorar el lugar que a éste le corresponde. No confunde el reconocimiento de la incompletud con la promoción de ceros para ocupar el vacío central.”[14]

Estas reflexiones buscan hacer una lectura, tanto del ataque de Mateen como de un número creciente de acontecimientos que vienen sacudiendo a la aldea global, como una manera de responder al desafío que dentro de la acción lacaniana implica el intentar transmitir una vía de tratamiento al odio de sí para propiciar la recomposición del vínculo social.


[1] Lacan, J. “Televisión” en Otros Escritos. 1ª. ed. Buenos Aires: Paidós. 2012 Pag. 560

[2] Zangwill, Israel. The Melting-Pot, Drama in four acts. New York: The Macmillan Company. 1919. Pag. 33 “Ameìrica es el crisol de Dios, el gran melting pot donde todas las razas de Europa se están fundiendo y re-formando”

[3] Op. Cit. Pag. 34 “Quizá el próximo superhombre”.

[4] Malgesini, G. y Giménez, C. “Fusión Cultural <Melting Pot>”. Disponible en http://www.fongdcam.org/manuales/educacionintercultural/datos/docs/ArticulyDocumentos/GlobaYMulti/PropudeGestion/FUSION%20CULTURAL.pdf

[5] “¿Qué es un crimen de odio en Estados Unidos?” En http://www.elcomercio.pe Consultado el 20 de junio de 2016.

[6] “Delitos de intolerancia y crímenes de odio”. En Consultado el 6 de julio de 2016

[7] Bassols, M. “El odio como vínculo y ruptura”. Disponible en http://miquelbassols.blogspot.com Consultado el 12 de julio de 2016

[8] “Esfuerzo constante en E.E.U.U. contra el delito motivado por el odio” Disponible en http://www.iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/article/2009/12/200912071730211ejrehsif0.958172.html#ixzz4DqBSPt00 Consultado el 8 de julio de 2016

[9] “Retrato de un asesino: ¿Quién fue Omar Mateen atacante del club nocturno de Orlando?” Disponible en http://www.telemundo.com Consultado el 6 de julio de 2016

[10] ¿Quién era Omar Mateen, el atacante de Orlando? Disponible en http://www.lanacion.com.ar Consultado el 6 de julio de 2016

[11] Miller, J-A. Extimidad. 1ª. ed. Buenos Aires: Paidós, 2010.

[12] Laurent, E. “La vergüenza y el odio de sí” en Freudiana No. 39 Barcelona: ELP difusión Paidós. 2004 Pag. 25-35

[13] Bassols, M. Discurso del presidente entrante. Disponible en http://www.wapol.org Consultado el 8 de julio de 2016

[14] Laurent, E. Op. Cit.

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